Incapacidad permanente parcial

Incapacidad permanente parcial

La Incapacidad permanente parcial se define como aquella condición en la que sin llegar a un grado de totalidad, provoca al trabajador una disminución de no menos del 33% de su rendimiento normal para desempeñar su profesión habitual, sin que esto le imposibilite la realización de tareas fundamentales de la misma.

Ahora bien, para que una persona sea declarada en situación de incapacidad permanente parcial debe cumplir con ciertos requisitos que incluyen de entrada, no tener la edad estipulada en el apartado 1 .a) del artículo 161 de la LGSS en la fecha en la que ha ocurrido el hecho incapacitarte o no reunir los requisitos que se exigen para acceder a la pensión de jubilación contributiva del Sistema.

También tiene que estar afiliada y en alta o en situación asimilada al alta, además de tener cubierto un periodo de tiempo previo de cotización, siempre y cuando la incapacidad derive de una enfermedad común. Ahora bien, cuando la incapacidad permanente se presenta luego de haberse extinguido la incapacidad temporal de la que se deriva, ya sea por agotamiento del plazo o por el alta médica, el hecho causante se entiende que se ha producido en la fecha de extinción de la incapacidad temporal.

Por otro lado, si la incapacidad permanente no está precedida de la incapacidad temporal o esta no se ha extinguido, entonces el hecho causante es entendido como el que se produce en la fecha de emisión del dictamen o propuesta por parte del equipo de valoración de incapacidades.

En cuanto a la cuantía de la incapacidad permanente parcial, la prestación consiste en una indemnización a tanto alzado, en tanto que la cuantía de la indemnización es igual a 24 mensualidades de la base reguladora que ha servido para hacer el cálculo del subsidio de incapacidad temporal del que se desprende la incapacidad permanente.