¿En qué consiste la reunificación de deudas?

Se trata de unir todas las deudas contraídas de una persona con diferentes instancias con el objetivo de reducir la cuota mensual. La forma de hacerlo habitualmente es pedir una hipoteca o ampliar una existente para pagar todas las obligaciones, como pueden ser pagos de vivienda, letras del coche, adeudos de tarjetas de crédito, etc. Este servicio de reunificación de deudas lo ofrecen diversas entidades, como bancos, cajas de ahorro o cooperativas de crédito.

Se pagará menos porque la nueva deuda tiene un crédito hipotecario, el interés en este caso es mucho más bajo que el del préstamo personal. En este sentido beneficia al deudor para superar una dificultad financiera a corto y/o mediano plazo por satisfacer tantos pagos y, la entidad financiera se beneficia también porque al hacer esto proporciona una salida para asegurar el pago de alguna persona que está empezando a caer en impago y morosidad.

El deudor no debe dejar de considerar es que este tipo de préstamo se alarga durante más tiempo, lo que se necesariamente se traduce en pagar más intereses. Además, la reunificación de deudas implica pagar también la comisión que supone la cancelación de las deudas anteriores, así como, los costes notariales, entre otros costes, incluso ocultos.

Para poder realizar esta operación financiera debemos considerar que se debe tener un bien inmueble que soporte la operación, si bien no es la única opción, si es la más viable y con la que más trabajan las distintas entidades financieras.

Con una reunificación de deudas se nos puede presentar tres casos:

a) Nos dé una segunda hipoteca, y no hay gastos de cancelar hipoteca original
b) Se dé una ampliación de hipoteca pagando una sola cuota
c) cancelar la hipoteca y crear una nueva.

El deudor debe leer y traducir los términos del contrato para que visualice el verdadero coste de la reunificación de sus deudas