Doble nacionalidad

Doble nacionalidad

La existencia de la doble nacionalidad en una misma persona significa que existe un doble vínculo jurídico. En otras palabras, una persona con dos nacionalidades diferentes es, la mismo tiempo, nacional de dos países, gozando de la plena condición jurídica a la que tienen derecho los nacionales de ambos Estados. A pesar de ello, esto no significa que las personas con doble nacionalidad puedan estar sometidas a las legislaciones de los dos países.

De hecho, se articulan medios para dar preferencia a una de las dos nacionalidades de tal manera que se tiene un punto de referencia con respecto a las relaciones que guarda el ciudadano en cuanto al Estado. Esto hace que la mayor parte de los acuerdos de doble nacionalidad tome como punto de referencia el domicilio actual de la persona de manera tal que los ciudadanos que tienen una doble nacionalidad no estarán sometidos de forma constante a las dos legislaciones de los dos países sin a la legislación del país donde hayan establecido su domicilio.

Esto es de gran importancia conocerlo ya que se aplicará para cuestiones que tienen que ver con la concesión del pasaporte, la protección diplomática, así como el ejercicio de los derechos civiles y políticos, así como la seguridad social, las obligaciones militares y los derechos de trabajo. La doble nacionalidad se obtiene al acceder a la española a partir de los diferentes tipos de nacionalidades permitidas y que incluyen:

• Nacionalidad por residencia
• Nacionalidad por naturaleza
• Nacionalidad para españoles de origen
• Nacionalidad por posesión de estado
• Nacionalidad por opción

También se puede obtener la doble nacionalidad accediendo a estas opciones tendiendo la española o al no existir la obligación de renunciar a la nacionalidad preexistente. Tampoco es necesario que se renuncie a la nacionalidad las personas que fueran naturales de países iberoamericanos de Andorra, Filipinas, Guinea Ecuatorial o Portugal. Se considera países iberoamericanos a todos aquellos en los que el español o el portugués sean una de las lenguas oficiales.