Despido disciplinario

Despido disciplinario

El despido disciplinario se presenta cuando, en una organización, los encargados de la misma consideran que un empleado ha incumplido con sus responsabilidades u obligaciones de una forma inaceptable. En otras palabras, el despido disciplinario debe aplicarse únicamente cuando el incumplimiento es la causa del despido, osea, la mayor de las sanciones que la empresa puede imponer de tal manera que esta situación tiene que ser muy grave.

Ahora bien, aunque la empresa considere que los motivos justifican plenamente su decisión de despido, si estos en realidad no cumplen con los requisitos formales contemplados en la normativa del Estatuto de los Trabajadores, el despido disciplinario podrá declararse como improcedente. Este es el motivo por el cual se tiene que elaborar una carta de despido estableciendo todos los requisitos formales que son obligatorios para hacer valido un despido.

No solo eso, también se tiene que poder responder a los motivos del despido, para que, en caso de presentarse una demanda judicial por parte del empleado, la empresa pueda probarlos sin mayor problema. Hablando precisamente acerca de los motivos del despido disciplinario, la empresa está obligada a demostrar las faltas y la gravedad del acto cometido por el trabajador; ya que de no poder hacerlo, será un despido improcedente y además deberá responder al proceso de indemnización correspondiente.

Por tanto, es la empresa quien deberá demostrar en el juicio, que existe causa justificable para el despido. En su artículo 54 del Estatuto del Trabajador se mencionan las causas que pueden generar un despido disciplinario.

Principales causas Despido disciplinario

• Faltas de asistencia o puntualidad en el trabajo, que deben ser repetidas e injustificadas
• Desobediencia o indisciplina en el trabajo, grave o injustificada
• Ofensas verbales o físicas hacia el empleador, otros trabajadores de la empresa o a familiares
• Transgresión de la buena fe contractual, además de abuso de confianza en su trabajo
• Disminución continua y voluntaria del rendimiento laboral
• Repercusión negativa en el trabajo como consecuencia de embriaguez o toxicomanía
• Acoso por discapacidad, edad, religión, convicciones, orientación sexual, etnia hacia el empresario o los trabajadores